Arquitectos participantes:Joaquín Pardo y Matías Ávila
Construcción : Constructora MUARQ (Mauricio Urzúa)
Fotografías: Nico Saieh
Superficie : 90m2 Año: 2023
El proyecto corresponde a una vivienda productiva de uso colectivo emplazada
en el valle central de Chile sobre un predio rural, el que se enmarca
en una viña hacia la cordillera que combina las plantaciones locales con
la crianza de caballos y vacunos.
Esta nave de estructura repetitiva, edificada en una zona que ha extremado
su clima (con inviernos muy lluviosos y veranos de radiaciones altas)
busca incorporar la tradición de las antiguas viviendas rurales de la zona,
las que poseían grandes aleros en sus bordes, extremándolos para el proyecto
a casi 4 mts por lado a modo de planos inclinados suspendidos, protegiendo
así el volumen interior tanto del sol directo en verano como de
las fuertes lluvias en invierno, a la vez que eleva su planta permitiendo una
ventilación cruzada constante. Esta gran cubierta extensible en sus bordes
construye una sombra habitable y resguardo dada por su perímetro, él que
multiplica los espacios exteriores del proyecto dando así lugar a la vida del
día a día de la casa y sus actividades de campo colectivas.
Como desafío, se plantea generar un sistema estructural repetible, que
se expresa a través de pilares, puntales y tijerales mecanizados en madera
laminada que se repiten como una secuencia modular de marcos,
construyendo un módulo incremental y de rápido montaje (solo dos días),
que permitiera a futuro generar nuevas unidades o extender la existente,
propiciando usos flexibles en su interior y exterior, siendo sus piezas constructivas
las que actúe siempre como estructura y terminación a la vez.
En este caso, en su programa interior, su planta se conforma como un
espacio abierto con un único núcleo en su centro, el que contiene cocina y
baño, mientras que en torno a él y sus extremos, se conforman los dormitorios
y espacios colectivos, concentrándose toda la vida en torno a este
último espacio y la sombra de sus aleros.