Este proyecto, que corresponde a un edificio institucional ubicado dentro de un cementerio, busca desde el principio romper con la idea preconcebida del tipo de espacio y materialidad (Pétrea, dura y de masa) que históricamente tienen estos edificios, buscando en contraposición, un proyecto Cálido en su materialidad y uso de la luz, racional en su estructura y sistema constructivo, y eficiente en su montaje y construcción, para así generar un espacio abierto en los lugares de esparcimiento vinculados al parque y de reflexión en los lugares íntimos.
Así el proyecto se congura en 4 módulos perimetrales (todos del mismo tamaño) que contienen cada uno de dichos programas, para dejar al centro el programa principal de Capilla.
De esta forma, la posición de estos volúmenes (los que se llevan a las esquinas y se traban) construyen así 4 patios entre estos; tres patios verdes a los que se vuelcan visualmente en todo momento y uno duro al que se abre el espacio central y amplía.
Así, su espacio primordial de tres alturas y principal del edicio, se construye completamente en madera, con pilares y vigas laminadas en su perímetro, mientras una gran cruz sostiene su cúpula invertida, la que busca que la luz sin importar la hora entre al proyecto, ltrándose y tamizándose por la parte alta para así construir un interior tenue, de introspección y oración.
Este volumen tiene la posibilidad de abrirse a su patio duro a través de grandes puertas plegables las que permiten así ampliar su capacidad y realizar ceremonias al aire libre.